keto terapia

Y ahora ya sí… Aunque hayan sido dolorosos, espero que los últimos “ketómetros” te permitan entrar en el fascinante mundo del keto terapéutico libre de miedos infundados y con mucha ilusión, porque lo merece. Llegamos por fin a la tierra prometida.

¿Visualizas el arcoíris? No apunta al caldero de oro de ningún duende, no, sino a algo infinitamente mejor. Señala la puerta de entrada a la docena de esperanzadores “ketómetros” que siguen, que llegan sembrados de inspiradora ilusión. En este tramo de la maratón me va a costar horrores ser imparcial, porque (en mis años de consulta privada) he podido presenciar auténticos – no diría milagros, porque no, pero casi. Ya nuestro incomprendido sapo va a recuperar por fin su apariencia de príncipe. Quiero darte mi más calurosa bienvenida al ilusionante territorio del keto como terapia.

¡Y la maratón continúa!

¿Quieres adelantarte o volver atrás?