Km 21. – Menú para regodearse (y oxalatos)

Si te concedieran tres deseos… ¿qué pedirías?

Yo hoy me veo en la feliz tesitura de no tener que dilapidar uno de ellos con el soñado «comer (y beber) todo lo que quiera sin que mi cuerpo ni mi salud se resientan» porque con este pedazo de menú, lo doy por saciado.

Ya bien avituallados y rebosando energía, nos hemos plantado en la línea de la media maratón.

¡Enhorabuena!

 

Ahora «solo» nos queda la segunda mitad del itinerario que, aunque es la más escabrosa, ¡empieza cuesta abajo!